«¿Tienes un momento?

Sé que vas con prisa, pero bueno déjame que te cuente una ideaca en lo que subimos en el ascensor.

La película sería tal que así.

Como toda superproducción la historia empezaría con un «paneo» suave y largo, con una bonita música de piano de fondo, para presentarnos el mundo en el que va a discurrir nuestra historia.

Todo pinta guay hasta que de repente, en la página 30, perdón, quería decir en el mes 3, zas, un giro de guion pone todo patas arriba. A partir de ahí el ritmo es muy loco. Si quieres lo definimos como un thriller, rollo “Celda 211” o “Bajocero”, con mogollón de tensión, aunque algún analista de guion nos ha dicho que él lo ve más bien como una película de terror de esas apocalípticas, de esas súper oscuras. Muy agobiante. Muy asfixiante. Es verdad que esa parte da miedito.

Tienes que leerlo, en serio, estoy seguro de que no has visto nada igual antes en el cine español. Bueno, estaba aquella de los hermanos Pastor, creo que se llamaba “Los últimos días”, ¿no? pero esta es muchísimo más realista. Da realmente miedo porque al antagonista en realidad no le vemos en pantalla, pero sabemos que está ahí, en todas las secuencias, como escondido. Y sabemos que en cualquier momento puede acabar con los protagonistas, con los secundarios y hasta si me apuras con toda la figuración. Muy loco.

Pero al mismo tiempo, según vas pasando páginas, te empiezas a dar cuenta que en realidad no es una película de terror, ósea, desde luego no es una comedia como “Amor de madre”, pero tiene mucho de feel good movie, ya sabes, esas pelis tipo “Campeones”. Y comprendes que en realidad la parte dura de la trama – que es realmente desgarradora – está sirviendo para presentarnos en pantalla a un montón de personajes increíbles, la mayoría anónimos, que están intentando darle la vuelta a la tortilla aportando su granito de arena.

Y entonces ahí vemos cómo cada personaje anda haciendo lo que puede para luchar contra el mal. Unos dando el 200% en el hospital, otros intentando mantener la calma que no es poco, otros saliendo puntuales a insuflar ánimos por la ventana, yo qué sé. Quizás incluso hasta unos zumbados podrían producir una serie desde casa que se llamara “Diarios de la cuarentena” o “Relatos confinados” o algo así.

Ahí comprendemos que solo sí todos los personajes dejan a un lado sus “Historias lamentables” y reman juntos en la misma dirección podrán acabar con el mal, vamos, como en “Diablero”. Aunque también te digo que en realidad la película tendría un final abierto que habría que resolver en una secuela.

No sé, yo creo que puede funcionar. ¿Te mando el guion entonces?»

Muy a nuestro pesar, este 2020 ha sido de película. Aun así, la vida nos ha vuelto a demostrar que el mundo es para los valientes y estamos muy orgullosos del trabajo realizado por todos los compañeros y socios que se han sumado a nuestros proyectos y nos han ayudado a rodar dos películas y dos series, y a poder estrenar un largometraje y un documental. Gracias a todos de verdad.

¡Brindemos por un 2021 menos “lamentable”!

Feliz Navidad,

El equipo de Morena Films