El Festival de Cine de Santander, organizado por Morena Films y el Centro Botín, clausuró ayer jueves, 18 de septiembre, su novena edición, que ha programado una treintena de películas en sus diferentes apartados. De las incluidas en Sección Oficial – Óperas Primas, Lo que queda, de Mariel Escobar, se alzó con el Faro de Oro «por su sutileza, sensibilidad y justa distancia para contar una historia de un duelo ubicado en el demandante presente y también en la memoria, que se recupera en circunstancias especialmente difíciles». En ese mismo apartado, se entregaron el Faro de Plata a la mejor interpretación masculina, para Luciano Ledesma, por Nancy; el Faro de Plata a la mejor interpretación femenina, para Malena Filmus, por Lo que queda; el Faro de Plata a mejor guion original, para Rafaela Camelo, por La naturaleza de las cosas, filme que también dirige, y el Faro de Sostenibilidad, para Valle blanco, gallo negro, de Álex Galán.
Dentro de Sección Oficial – Cantabria Infinita, el Faro de Plata recayó en Código Marcos, de Patricia Pérez y Liena Cid, «por ser una película que excede su temática para transformarse en una obra reveladora, íntima, presentándonos la cotidianeidad de una familia a la que vemos desarrollarse ante nuestros ojos, sin más artilugios que el registro del día a día, acercándonos a un tema complejo con mucha sensibilidad, ternura, naturalidad y humor». Daniela Forever, de Nacho Vigalondo, se llevó una mención especial y, además, el Faro de Plata al mejor guion, por «su capacidad de crear sus propias leyes narrativas, espacio-temporales y estéticas al servicio de una historia de amor, segundas oportunidades y toma de conciencia».
Tosar, Bollain y los hermanos Bardem, entre los homenajeados
Como en ediciones precedentes, el Festival de Cine de Santander ha hecho entrega de sus Faros de Honor a destacados nombres del cine nacional, como el actor Luis Tosar, quien destacó: «Este oficio nos fa la oportunidad de empatizar y tratar de comprender incluso lo más oscuro del ser humano». El intérprete gallego, que recogió el premio en la gala inaugural de la cita, dio las gracias a la organización, a sus compañeros de profesión y a todas las personas que han formado parte de su camino en la industria cinematográfica. Con emoción, recordó a figuras clave en su carrera, como la directora Iciar Bollain, con quien trabajó en títulos como Flores de otro mundo, Te doy mis ojos y Maixabel, e insistió en el «privilegio que supone poder interpretar personajes complejos a lo largo de los años». Precisamente, Bollain ha recibido el Faro de Honor Carlos Saura en esta edición de la cita cinematográfica. Al recibir el galardón, la realizadora subrayó que «el cine es una labor colectiva». «Es importante entender que no hacemos cine solos, no es posible», apuntó, antes de poner en valor la figura de Saura: «Ha sido un referente constante, era una persona amable, curiosa y profundamente humana; recibir un premio que lleva su nombre me abruma y me llena de gratitud».
Carlos y Javier Bardem también han sido homenajeados en esta novena edición del Festival de Santander, en este caso, con el Faro Verde. Un reconocimiento a su especial vinculación, a lo largo de sus respectivas carreras, a las iniciativas ecológicas y medioambientales. Carlos fue en encargado de recoger el premio en nombre de los dos. Alertó sobre la «bomba climática» y subrayó que su labor, junto con la de su hermano, «no responde a un sacrificio, sino a una obligación ética y moral».
Por su parte, la directora y guionista Clara Roquet recibió el Faro al Talento Joven. La cineasta reflexionó sobre la importancia de «construir comunidad» en el sector audiovisual y en la sociedad, ante la «creciente narrativa del miedo que fomenta el individualismo y la competencia». «El cine puede ser una herramienta valiosísima para levantar puentes y tejer lazos en un momento en que parece que la empatía escasea», añadió. Tender puentes es, precisamente, el objetivo del Faro de Honor Dos Orillas, entre el cine español y el latinoamericano. El galardón ha recaído este año en el actor argentino Nahuel Pérez Biscayart, quien comentó: «Me gusta pensar que este premio es un reconocimiento al trabajo que viaja y se extiende más allá de las fronteras que nos vieron nacer, nunca me hubiera imaginado que aquella curiosidad imparable que nació cuando era niño al viajar por primera vez se convertiría en una parte fundamental de mi vida y de mi trabajo». «Soy bastante feliz yendo al encuentro de otros territorios, de otras culturas, de otras maneras de ver y de practicar la vida; me estimula sentir que este camino es infinito e impredecible», apuntó.
